esta vez estaba lista y mucho más fuerte,
esta vez no escucho las necias palabras de la mundana gente,
este es mi momento, y de probarlo tengo suerte.
Porque ésta niña indefensa tiene fuerza,
no subestimes lo que una inocente mirada puede ocultar,
puedo tener todo y nada con plena certeza,
puedo tener todo lo que pueda soñar.
Ya no tengo miedo;
el temor no existe cuando en mi corazón arde fuego
y esta vez nadie me va a apagar,
tengo luz propia, ¿lo quieres probar?
Esta vez no me escondo,
esta vez no toco fondo,
porque se como sacudirme ese molesto polvo,
porque ya salí de ese agujero tan oscuro y hondo.
Mi corazón y mi vieja alma arden en emoción y adrenalina,
esta vez no soy aquella niña que imaginas.
Tengo más fuerza de la que alguna vez imaginé
y estoy dispuesta a regresar a una ardua batalla, otra vez
Voy ganando la guerra de mi mente,
hago oídos sordos a lo que diga la gente;
yo soy mi propio cielo, limite y soporte
porque en ésta vida quien me debe de amar soy yo sin ningún reproche.
Y cuento con personas maravillosas en este camino oscuro,
aquellas que me brindan antorchas de fe y esperanzas,
esas personas con ojos cafés claros, oscuros y profundos,
que me dan la fuerza que tanto esperaba.
Querido amigo, amante, madre, padre y hermano
y a todos aquellos que su mano me brindaron;
nunca encontraran a la misma niña que ayudaron a levantar,
porque esta mujer más fuerte se hizo, dispuesta a por sus sueños luchar.
Esta batalla esta casi ganada,
y por primera vez me siento fuerte y realizada,
estoy orgullosa de mi misma,
y de aquellos que en mi derrotas me brindaron su compañía.
Gracias por secar mis lágrimas y soportar mis pesares y melancolías,
y esta vez prepárense par algo diferente,
porque no todo se basa en los comentarios de la gente,
porque esta vez no me apoyaran en mis penas, sino que celebraremos mis alegrías.
Una vieja alma