viernes, 5 de agosto de 2016

Una carta sin terminar

Entre suspiros y lágrimas perdía la esperanza,
drenando por sus ojos la desesperación.
Lluvia regaba sus mejillas, rompiéndole el corazón,
sabiendo que poco a poco se apagaba su respiración.

Y en la debilidad de su último aliento susurraba con miedo,
susurraba aquellas palabras que nunca tuvo el valor de pronunciar;
y mientras la fe abandonaba su cuerpo ahora inerte, muerto..
Quedaba atrapada en el viento la frase "yo nunca te quise lastimar".

Y en los bolsillos de su frío suéter, ausente del calor de su cuerpo,
en los bolsillos encontraron una carta sin terminar;
Ésta comenzaba con un triste verso,
que decía "A mi mismo ésta carta escrita está".

¿A ti mismo, pequeño que da su último aliento?
A ti mismo te referías en tu última voluntad.
¿Quién diría que tu ultimo anhelo..
Sería a ti mismo dejarte de lastimar?

Y con lágrimas y manos temblorosas escribes tu historia,
temiendo lamentablemente de esta manera acabar;
porque entre suspiros y lágrimas narras ésta triste memoria,
pero sabes que terminará siendo sólo un poema más.

Una vieja alma

lunes, 11 de julio de 2016

Te prometo

Te prometo que yo,
seré quien cuide tus sueños,
y cuando estés despierto,
la que te ayude a tenerlos.

Te prometo tatuar mis besos en tu piel,
hacerte reír y serte fiel,
te prometo, amor, que solamente,
a ti te tengo en mi mente.

Te prometo noches de locura, 
y días de risas compartidas,
te prometo ser tu enfermedad pero ser también tu cura,
te prometo ser la heroína que te rescate de tus pesadillas.

Te prometo que yo, jamás te haré una promesa que no piense cumplir,
te prometo gritarle a la luna que tú eres la razón de mi existir;
yo podría prometerte bajarte las estrellas,
pero ¿para qué? si tú eres la constelación más bella.

Te prometo darte mi vida,
Porque te amé desde el primer día,
te prometo darte la mano en este camino que hay que recorrer,
porque yo prometo contigo envejecer.

Una vieja alma

jueves, 7 de julio de 2016

Miénteme


Espera, sólo dame un momento más,
mírame a los ojos, miénteme de nuevo,
dime que me amas, que en ti puedo confiar,
miénteme, e intenta enmendar lo que has hecho.

¿Dónde estás ahora?
te necesité y tu nombre en las noches fuerte grité.
Me prometiste nunca dejarme sola,
pero triste y despedaza tirada en el frío de tu ausencia me encontré.

Y con el peso de tu ausencia me ahogo en las noches,
intentando respirar sobre la marea de tus recuerdos,
pero me hundo, me pierdo en las memorias de las horas que contigo desperdicié,
me hundo sin poder evitarlo, quedo sumida en las ruinas de tus besos.

¿Era todo una mentira?
Cuando dijiste que repondrías mi corazón,
¡Dímelo! ¿Era todo una mentira?
Al final, todos de ti tenían razón.

Destrozada me encuentro, entre versos y lágrimas,
desvelada pensando en tu mirada,
rota, sollozando tu nombre contra mi húmeda almohada,
y pensar que contigo me sentí amada.

Me levantaste para tirarme con más fuerza,
sólo para escuchar los restos de mi corazón crujir,
¿Quién diría que yo tendría la estúpida idea en la cabeza?
de invitarte a dentro de mi atrofiado corazón vivir.


Una vieja alma

En ti

Y en la esperanza de tus ojos,
puedo ver como mi futuro comienza a crecer,
y en la melodía de tu voz,
siento como mi vida comienza a florecer.

Encuentro tu belleza en cada uno de los misterios de la naturaleza,
tus pecas en la lejanía de las estrellas,
tus labios en las hermosas flores, que se abren con grandeza,
y no miento cuando digo  que encuentro tu presencia divagando cada día en mi cabeza.

Y siento tu amor, cada vez que me abrazas cerca,
como mi corazón se une al tuyo con un fuerte nudo,
y siento como poco a poco mis raíces se enredan mas en tu mundo
un mundo que tanto quise conocer, un mundo tan misterioso y profundo.

No me rindo, yo persisto, en ti, en mí, en nosotros.
Porque mi futuro está a tu lado,
porque nunca pensé que amar seria tan grandioso;
porque eres el ser a quien mas he amado.

Te amo, te amo como el sol amó a la luna;
te adoro, como el colibrí adora a la más bella flor;
te idolatro, como una fan llena de locura;
y creo en ti, como el dueño de mi corazón.

Una vieja alma

Tiempo

Tiempo, ese enemigo el cual siempre quise huir,
hoy te pido te quedes un rato más,
porque con tu apresurada caminata, se acerca mi hora de partir,
por tu culpa mi ida cada vez más cerca está.

Dicen por las calles que los corazones fuertes nunca lloran,
que nunca verás a un valiente de rodillas caer;
pero, enemigo tiempo, yo caigo de rodillas con el pasar de tus horas,
te pido llorando que hagas los minutos retroceder.

Y si es verdad que las almas que se aman siempre se reencuentran,
te pido, malvado tiempo, que no alargues el dolor,
te pido, tiempo, que en la distancia no hagas tan extensa la cuenta,
cuenta de los días que sufriré sin su calor.

Y en el frío de la distancia, te pido empieces a correr,
acelerando los días con esta miserable soledad,
te pido llegue deprisa el día de volverlo a ver,
y luego te detengas para eternamente poderlo amar.

Tiempo deja de correr,
déjame ser feliz, déjame estar con él.

Una vieja alma

La lluvia de hace años.

Hace años me encontraba llorando como lo hace el cielo,
solitaria cayendo en depresión, buscando tan sólo un consuelo,
alguien que pueda aliviar tanto dolor.
Hace años era como un fuerte trueno, tan demoledor y destructor;
buscando en mis torrentes de lluvia una manera de calmar el ardor de mi corazón.

Pero ahora como lluvia, limpio las heridas de mi pasado,
puesto desde el día en que te conocí todo lo que me hacía daño ha quedado olvidado.
Y ahora me aferro a ti con ahínco, en las noches de truenos, centellas y relámpagos;
y cuando tus labios tocan los míos soy capaz de desatar un tornado.

Y son en los días nublados en los que mis ojos llueven otra vez,
agradecidos por estar a tu lado, agradecidos por tan sólo poderte ver.
Y es en esta tempestad tan turbia en la que admito que te amo, que contigo adoro estar;
porque sólo tú calmas mi tormenta, y bajo mi llovizna aprendiste a bailar. 

Una vieja alma

martes, 5 de julio de 2016

No lo conocí

No lo conocí, mi alma lo reconoció.
 En una tarde llena de penurias y voces que gritaban en mi mente mis ojos lo encontraron entre tanta oscuridad, y con una simple mirada él hizo a todos mis demonios callar,  
la primera vez que lo vi me trajo tanta paz, y ahí supe que lo encontré, lo encontré como un rayo de luz entre tanta oscuridad.

Y su mirada me desarmó desde la primera vez, y con una sonrisa puso mi mundo al revés. 
Y desde el primer día supe que él no era un príncipe de cuentos de hadas, era un caballero oscuro lleno de misterios y secretos, pero desde el primer día yo tuve la certeza que en mi no dominaba una princesa, a fin de cuentas, mi historia no es sacada de un cuento.

Pero esa mirada, tan café que desde que lo conocí me dejó desvelada, dando vueltas en la cama pensando en el por qué de mi ansiedad, el por qué de este sentimiento con tanta intensidad. Y con la mente nublada supe que era él a quien mi alma esperaba, durante tanto siglos esperando su llegada.

Y pasaban días en los que aclamaba su presencia, soñando despierta con su sonrisa, añorando su cercanía, su carisma, la seguridad que me daba su esencia. Dime, si no fue amor a primera vista ¿qué fue lo que me atacó? si no fue amor a primera vista ¿Cómo tan rápido a mi corazón se metió?

Y durante días contaba las horas para volver a hablar con él, esperando su llamada de la tarde sin falta, y saber que con el titilar de su nombre en una pantalla ya mi corazón se aceleraba, sabiendo desde el primer día que mi lugar siempre estuvo junto a él.

No lo conocí, mi alma lo reconoció, y cuando tomé de su mano algo en mi se reparó, y supe muy bien que ya no estaría sola, que mi alma había encontrado a una pareja eterna, a alguien que la abrace de manera tierna, supe desde ese día que encontré a quien me repondría de los golpes de la vida, y sabría enfrentar la melancolía, que ya no había sufrimiento, que ahora estamos los dos en este juego. Desde ese día supe perfectamente que aprendería a vivir de verdad, que a tu lado aprendería a amar.

Y cuando sus labios se juntaron con los míos la primera vez algo en mi se derrumbó, con sólo un roce todo el miedo se esfumó, en mi él sembró valor, amor. Y saber que él con tanto poder a repararme también puede derrumbarme con tan solo una mirada, él que convierte una caricia en una obra de arte, él que con tanta fuerza me hace sentir amada, él que logró aceptarme.

Quien diría que el temor y la valentía podían unirse un día, como la azúcar y el amargor del café de mi vida, quien diría que son años los que llevamos juntos de la mano, quién diría que me devolverías la alegría y espantarías mis temores, con tu seguridad y cariño me sentaste en el dedo como el más perfecto anillo.

Y escucho perfectamente los murmullos de aquellos que dicen que no hacemos buena compañía, que nuestra naturaleza es como el agua y el aceite, tú con tu locura y yo con mi racionabilidad, pero admito que me enamoré perdidamente de tu personalidad, y que tu soledad y mi soledad son la mejor compañía, tu risa y mi risa la mejor sinfonía, llegaste a mí siendo todo lo que yo tanto quería.

Y aprendí a amar cada uno de tus gestos, como cuando tuerces los labios y frunces el ceño, aprendí a amar que te rías de mí y hasta te burles de mis ideales y mi forma de vivir, y en mi mente suena irónico que alguien aprendiese a amar a éste desastre, con este humor tan cambiante, pero tú, tú rompiste todos los esquemas, ¿Quién diría que me amarías sin problemas?

Yo, que hago ahínco en lo irreal, que quisiera vivir una vida de fantasía, y tú que aprendiste a amar hasta mis lados de niña, mis ñoñerías. Y tú, con tu humor satírico del terror, tus errores y tu indiferencia, te amo, te amo desde el interior, te amo y nada de lo que hagas hará diferencia.

Tú que me destruyes y me revives, estoy orgullosa de decir que soy tuya, que me derrito con una caricia tuya, que adoro cuando en tus brazos me recibes, que hacemos un buen par, el par que tanto soñé. ¿Cómo decir que eres mi pecado, mi milagro, lo que siempre imaginé? Que me acompañaste a estar sola y ahora me burlo de la soledad, que eres mi compañero, mi amigo y mi confidente, que aun en tu ausencia siempre te siento en mi presente.

Y con sólo con una mirada charlamos sin palabras, y te digo te amo con sólo un abrazo, que junto venceremos los miedos que sólo para ti guardabas, acompáñame a amarte sin decirlo, a demostrarlo a vivirlo, acompáñame a ver las estrellas, y contémolas juntos, y encontraré una nueva razón de amarte en cada una de ellas, en cada uno de esos brillantes puntos.

No te conocí, mi alma te reconoció, y te veo en el reflejo del futuro que quiero lograr junto a ti, porque me ayudaste a aprender a vivir, porque cada día vale la pena sólo si estás aquí. No te conocí, mi alama te reconoció, y con sólo mirarte algo en mi se encendió, me reparaste con sólo darme un poco de tu amor. Y ahora te pido te dejes amar, déjame hacerte feliz, déjame hacerte soñar. Porque a fin de cuentas estaremos juntos hasta el final, porque es a tu lado donde siempre voy a estar.

No te conocí, mi alma te reconoció, y desde el primer día la historia de mi vida comenzó, porque empecé a vivir de verdad cuando al fin te encontré, cuando encontré mi otra mitad, esa persona que tanto esperé.

Una vieja alma