jueves, 30 de junio de 2016

Irreconocible.

¿Qué te ha pasado?
¿Dónde escondes el brillo de tu alma?

¿Quién te ha cambiado?
¿Por qué perdiste la fe, por qué perdiste la esperanza? 

¿Qué te ha hecho la vida? 
Querida alma amiga,
¿Por qué entierras tu alegría?
¿Por qué te encierras en la melancolía?

Y ahora en ti sólo crecen las estrías de tu corazón,
sólo te lastimas cada día más;
y sobre las llagas de tus tristezas exprimes limón, 
me pregunto dónde estás, ¿a dónde se fue tu felicidad?

Y por las húmedas calles caminas como un fantasma, 
llevando el peso de todas tus penas,
y se oyen como cadenas el correr de tus lágrimas,
se oye tu voz distante, se oye como tu verdadero ser se aleja.

No reconozco tu mirada perdida,
tu aura sombría, la ausencia de tu sonrisa.
¿En verdad esto te ha hecho la vida?
¿Cómo enciendo de nuevo en ti la alegría?

¿Cómo te salvo? Cuando el enemigo no eres más que tú mismo,
tú te has hecho esto,
tú has acabado contigo,
fue tu decisión saltar del borde del abismo.

No conozco ese andar con pesar,
como si ya no pudieras más,
arrastrando los pies como arrastras tristezas, 
piensas en como acabar contigo en millones de maneras.

Y no conozco tu alma, esa que se ha perdido en la oscuridad,
esa penumbra de tus ojos, repleta de tanta soledad,
y pensar que en las noches quieres dejar de respirar,
dime por favor ¿cómo te puedo salvar?

Eres tan tenue como la luz de una bombilla a punto de fallecer,
tan tenue como tus ganas de continuar,
por favor despierta, sé que aún puedes vencer,
que tu alma no se pierda en medio de todo este mal. 

Un alma vieja.

martes, 21 de junio de 2016

Recordar

Sé que no soy la única que se arrepiente,
que se quiere redimir por sus errores,
sé que no soy la única que miente,
que quiere superar de una vez sus temores.

Detenme, te pido de rodillas,
sé que no soy la única que ha tocado tu corazón,
pero te pido me libres de mis pesadillas,
te ruego no me dejes ir lejos, retenme con tu amor.

Y si esta es la última vez que veo tu sonrisa,
si esta es la última vez que acaricio tu mejilla,
déjame capturar tu mirada en una fotografía,
déjame embotellar esta momentánea alegría.

Y tal vez esta sea la última vez que mis labios rozan los tuyos,
tal vez sea la ultima vez que mi piel se calienta bajo tu tacto,
por favor, sostenme fuerte, une mi corazón al tuyo,
dame con tus brazos cobija y manto.

Extrañaré besar esas tontas pecas que te dan un aspecto aniñado,
extrañaré hacerte cosquillas en los costados,
me desarma ver esa mirada, esos ojos desolados,
pero ya no hay remedio ya mi destino esta confirmado.

Prométeme que me recordarás,
así como yo tendré bajo mi almohada cada una de las memorias juntos,
prométeme que un espacio al lado de tu corazón me apartarás,
así como yo tatuaré al mío tu nombre, a ese corazón que nadie más ocupará. 


Una vieja alma

Perfecto

Y ella, una plebeya al lado de su más grande estrella,
una pequeña niña enamorada de la más brillante constelación,
y él, tan perfecto que duele, está loco por ella,
y cuando pronuncia su nombre es la más hermosa canción.

Quiero tomarme el café de tus ojos apasionados,
quiero despertarme a tu lado, aún cuando no lo merezco,
quiero caminar cada paso tomada de tu mano,
quiero que sepas que a tu lado me siento de la realeza, aunque no lo parezco.

Quiero gritarte que eres perfecto,
quiero correr junto a ti escapando de este mundo.
Quiero amarte de por vida, es un hecho,
quiero formar un futuro juntos.

Y si es un sueño, por favor no me despiertes,
porque sólo tú fuiste capaz de hacerme ver que valía la pena;
sé, al mirarte a los ojos, que cuando dices que me amas, no me mientes;
Tú eres el único que me quiso de manera sincera.

¿Cómo pudiste acceder a quedarte junto a mí?
Sabiendo todos mi errores, lo mucho que puedo hacerte sufrir,
¿Cómo me amas aún cuando soy un desastre?
¿Cómo pudiste siquiera en mi interesarte?

Me acompañaste a estar sola, 
me ensañaste cada rincón de tu vida;
te conozco, conozco cada canción que cantas como una rocola,
conozco cada una de tus heridas, los sueños que imaginas.

Me convertí en tu admiradora obsesionada,
aquella que susurra tu nombre por las noches abrazando su almohada;
aquella que ya sabe siquiera que vas a decir antes de hablar;
aquella que con sólo el pasar de unas horas ya te empieza a extrañar.

Eres mi sueño, mi héroe, mi estrella;
mi satélite preferido en la cumbre oscura de mi vida,
ese que en sueños imaginaba, pero nunca llegaba,
eres el príncipe que en mis niñez era el protagonista de mis fantasías.

 Una vieja alma