una pequeña niña enamorada de la más brillante constelación,
y él, tan perfecto que duele, está loco por ella,
y cuando pronuncia su nombre es la más hermosa canción.
Quiero tomarme el café de tus ojos apasionados,
quiero despertarme a tu lado, aún cuando no lo merezco,
quiero caminar cada paso tomada de tu mano,
quiero que sepas que a tu lado me siento de la realeza, aunque no lo parezco.
Quiero gritarte que eres perfecto,
quiero correr junto a ti escapando de este mundo.
Quiero amarte de por vida, es un hecho,
quiero formar un futuro juntos.
Y si es un sueño, por favor no me despiertes,
porque sólo tú fuiste capaz de hacerme ver que valía la pena;
sé, al mirarte a los ojos, que cuando dices que me amas, no me mientes;
Tú eres el único que me quiso de manera sincera.
¿Cómo pudiste acceder a quedarte junto a mí?
Sabiendo todos mi errores, lo mucho que puedo hacerte sufrir,
¿Cómo me amas aún cuando soy un desastre?
¿Cómo pudiste siquiera en mi interesarte?
Me acompañaste a estar sola,
me ensañaste cada rincón de tu vida;
te conozco, conozco cada canción que cantas como una rocola,
conozco cada una de tus heridas, los sueños que imaginas.
Me convertí en tu admiradora obsesionada,
aquella que susurra tu nombre por las noches abrazando su almohada;
aquella que ya sabe siquiera que vas a decir antes de hablar;
aquella que con sólo el pasar de unas horas ya te empieza a extrañar.
Eres mi sueño, mi héroe, mi estrella;
mi satélite preferido en la cumbre oscura de mi vida,
ese que en sueños imaginaba, pero nunca llegaba,
eres el príncipe que en mis niñez era el protagonista de mis fantasías.
Una vieja alma
No hay comentarios:
Publicar un comentario